Qué saber antes de adoptar

El hecho de que estés pensando en adoptar un animal de un refugio indica que eres una persona responsable y humanitaria. Tener un compañero perruno puede ser muy recompensante, pero sólo si realmente has meditado la decisión antes de dar el paso. 

Y es que en muchas ocasiones la adopción se convierte en un ‘rapto’, es decir, una adopción precipitada, en poco tiempo y de forma impulsiva. ¿Te imaginas lo estresante que sería si de repente te ‘sacaran’ del único sitio que conoces y te llevaran a casa de un desconocido?

Por ello, antes de tomar la decisión de traer un amigo peludo a tu vida, tómate un momento para pensar en estos puntos:

Valora tu situación personal y hábitos de vida. ¿Cómo es mi día a día? Tu compañero perruno no puede ser ignorado simplemente porque estés cansada u ocupada. Antes de adoptar haz algo de investigación, de este modo te aseguras de elegir el animal cuyas necesidades puedan encajar con tu estilo de vida. Recuerda que muchos perros están en los refugios porque sus dueños no pensaron realmente cuánto tiempo llevaba cuidar de ellos. Es importante tener claro el estilo de vida que podemos ofrecerle a nuestro futuro compañero para asegurarnos que encajamos… ¡It’s a MATCH!

Déjate asesorar por un profesional. En las protectoras encontrarás a cuidadores y personal del centro, sin duda los que mejor conocen la situación de cada uno de los perros y que te aconsejarán sin problema. No dudes en pedir ayuda a un profesional de la educación canina incluso antes de que tu compañero perruno llegue a casa para asentar unas buenas bases.

Busca a alguien que trabaje siempre desde el respeto y tenga en cuenta el estado emocional de los perros.

Recopila información sobre el perro. Trata de obtener toda la información posible: cual es su historia antes de entrar a la protectora (si se conoce), qué experiencias pasadas ha tenido, su relación con el resto de perros y personas, su personalidad y forma de ser… Cualquier dato nos ayudará a ofrecerle todo aquello que necesita y nos preparará para afrontar posibles situaciones que aparezcan en el futuro. 

Establece una relación de confianza en la protectora. Vuestra relación puede empezar antes de la llegada a casa. Hacer varios paseos juntos, buscar momentos de contacto y calma dentro de la protectora es una buena manera de estrechar lazos y evitar que el perro nos vea como alguien desconocido. Si decidís contar con el apoyo de una educadora canina, podéis realizar sesiones dentro de la misma protectora. 

Ten preparado el material que necesitará. Ten listo el material que va a necesitar para cuando llegue a casa: una cama cómoda, un transportín como zona de referencia, juguetes, comedero, bebedero… ¡todo lo necesario! Opta por un material de paseo cómodo y adaptado a la fisiología de tu nuevo compañero perruno y no dudes en comenzar a usarlo en vuestros paseos dentro de la protectora. 

Si sigues estas pequeñas pero importantes recomendaciones evitaremos los raptos y conseguiremos disminuir el porcentaje de retornos a la protectora.

¡Fomenta las adopciones seguras!