¿Tu perro no vuelve? Consejos para mejorar la llamada

///¿Tu perro no vuelve? Consejos para mejorar la llamada

La semana pasada os explicamos las causas de porque tu perro no vuelve cuando le llamas. Hoy os daremos algunos consejos para que tu perro empiece A RESPONDER a la llamada. Recordamos que cada perro es diferente y atiende a motivadores distintos, así que deberemos identificar qué aspectos hacen que no quiera volver. Dicho esto, vamos allá.

Primero de todos: CONTROL CONTROL Y CONTROL de la situación, para poder anticiparnos. Esto quiere decir, que podamos limitar a nuestro perro si no responde a nuestra orden. Tenemos que procurar evitar sentir esa angustia de cuando se aleja para sentirnos relajados, así que para conseguirlo deberemos tener el máximo control de la situación.  Lo podremos lograr realizando los ejercicios en un entorno vallado (pipi can, patio vallado, etc.) o en la montaña utilizando una correa larga de unos 10 o 15m (no extensible). Dejaremos los móviles y las preocupaciones en casa; el protagonista durante un rato debe ser tu perro. A partir de aquí empezaremos a reproducir situaciones donde podamos construir una llamada sin distracciones, y donde podamos empezar a darle un aire divertido al hecho de venir hacia ti.

¿QUÉ NECESITAMOS?

  1. CONTROL DE LA SITUACIÓN: material adecuado y un entrono controlable y tranquilo. Evitar parques en horas punta, o entornos donde haya ciclistas, corredores, etc.
  2. Correa larga de 10 a 15m (no extensible) en caso de que lo practiquemos en un entorno no vallado.
  3. Arnés
  4. Riñonera con premios suculentos. Dejaremos las galletitas comerciales de perro en casa. Utilizaremos premios de alto valor; Frankfurt, jamón dulce, o aquello que le vuelva loco. En caso que a tu perro le encante jugar a tirar, utiliza un tirador como motivante.

CONSEJOS PARA MEJORAR LA LLAMADA

  1. Procuraremos que nuestro perro esté contento, corra, explore, que juegue a su aire, i cada vez que se acerque para enseñarte lo bien que se lo está pasando podamos responder con una caricia, un premio o un “muy bien”. Así empezaremos a formar parte de esa experiencia positiva para él.
  2. Cada vez que nos mire y/o se acerque diremos “muy bien” y ofreceremos un PREMIO.
  1. Empezaremos a llamarlo cuando sepamos que tendremos respuesta. No esperemos a llamarlo cuando hayamos perdido el control, o cuando necesitemos que venga, porque en estos momentos empieza el nerviosismo por nuestra parte y acabamos con el enfado y la frustración. Ves llamándole cuando lo veas tranquilo y siempre que venga, FELICITA, FELICITA Y FELICITA. Premiaremos con aquello que le encante, comida muy suculenta, sesiones cortas de juego contigo, etc.
  2. Una vez hayamos reforzado el hecho de venir, será mu IMPORTANTE que seamos nosotros los que le demos la opción de irse. La LIBERACIÓN también actúa de refuerzo para obtener respuesta en la próxima llamada.

¿Cómo liberamos?; cuando nuestro perro venga, premiaremos durante 5 segundos seguidos de muchos “muy bien”. Al finalizar nos mirará y nosotros haremos un gesto con las manos diciendo “ya está” e ignoraremos.

  1. Empezaremos a escondernos y a llamarlo de forma controlada, es decir no dejaremos de perder de vista a nuestro perro, pero procuraremos que él no nos vea. Pónselo fácil al principio, y ves complicándolo poco a poco. Cada vez que venga felicitaremos con mucha efusividad (CUIDADO con perros tímidos, una felicitación efusiva puede asustarlo y penalizar el hecho de venir hacia ti).
  1. Llama a tu perro y cuando te mire empieza a correr hacia la dirección contraria de donde se sitúe, tan pronto venga corriendo detrás nos pararemos y felicitaremos mucho con aquello que le motive mucho.
  1. Ves caminando y en el momento que te siga reforzaremos con “muy bien” y premio. Cada momento que veas que tu perro hace el acto de seguirte, refuérzalo felicitando y con premios, de esta manera reforzarás el hecho de que te siga de forma natural que es lo que perseguimos.

EVITAREMOS

  • Enfadarnos: si después de 10 minutos llamándole, viene y lo recibimos enfadados, cada vez le costará más venir. Busca alternativas si no responde, no lo llames sin parar si no responde.
  • Engañarlo: llamarlo durante 10 minutos enfadado y a medida que se acerca suavizar la voz para que confíe en ti y después regañarlo. SOLO CONSEGUIRÁS QUE DEJE DE CONFIAR EN TI.
  • Llamarlo cuando sabemos que no vendrá: si sabemos que no vendrá, porque aquello que está haciendo es más interesante que tú, no lo llames si no va a responder, ves y cógelo. (aquí es importante el control del ambiente). De esta forma no contaminaremos la orden.

Como hemos dicho la llamada es compleja porque tenemos que conseguir un conjunto de aspectos que harán que nuestro perro deje de lado todo aquello que está haciendo y venga hacia nosotros. El primer objetivo, es cambiar la concepción que tiene nuestro perro de nosotros cuando le llamamos. Debemos ser parte de lo divertido que hay en el entorno y no solo el medio para salir y volver a casa.  Construir una relación basada en la confianza y la diversión conjunta será el refuerzo definitivo que asegurará que obtengamos una respuesta efectiva a la orden de la llamada.

By |2019-07-30T10:33:32+01:00octubre 10th, 2018|Adiestramiento, En positivo|

Leave A Comment