Cómo saber si mi perro necesita usar bozal

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mi perro necesita usar bozal

El uso del bozal es, en primer lugar, una forma de trabajar el adiestramiento de nuestro perro cuando éste ha mostrado algún tipo de comportamiento reactivo. No debemos quedarnos con la sensación de que estamos tratando con un perro de marcado comportamiento agresivo. Por otro lado, existe la creencia de que solamente los perros clasificados como potencialmente peligrosos (PPP) deben llevar forzosamente el bozal. Por culpa de ello, la mayoría de nosotros etiquetamos a todos los perros como peligrosos cuando vemos a un perro con bozal por la calle o en el transporte público, especialmente si su tamaño es considerable. En el presente artículo analizaremos la importancia y obligatoriedad del bozal para perros de cualquier temperamento y trataremos de aclarar el uso que podemos darle como herramienta de trabajo para la educación de nuestro perro.

 

Cuándo es obligatorio el uso del bozal

Nos guste o no, existe una serie de situaciones en las que el uso del bozal es estrictamente obligatorio:

  • Cuando viajamos en transporte público con nuestro perro y siempre que no viajen en su transportín. Aunque no todos los servicios públicos de transporte en España han accedido a dejar entrar a nuestros animales de compañía, tanto RENFE Cercanías como el metro de Barcelona (cuidado porque existen limitaciones horarias durante el día) han manifestado claramente su posicionamiento y las normas que debemos cumplir entre todos.
  • Cuando nuestro perro sea de una raza o un cruce de las consideradas como potencialmente peligrosas (PPP) según el Real Decreto 287/2002.

Éstas son: Pit Bull terrier, Staffordshire Bull terrier, American Staffordshire terrier, Rottweiler, Dogo argentino, Fila brasileiro, Tosa inu y Akita inu.

Además, el texto legal también considera como potencialmente peligrosos aquellos perros que cumplan todas o la mayoría de las siguientes características:

  1. Fuerte musculatura, aspecto poderoso, robusto, configuración atlética, agilidad, vigor y resistencia.
  2. Marcado carácter y gran valor.
  3. Pelo corto.
  4. Perímetro torácico comprendido entre 60 y 80 centímetros, altura a la cruz entre 50 y 70 centímetros y peso superior a 20 kg.
  5. Cabeza voluminosa, cuboide, robusta, con cráneo ancho y grande y mejillas musculosas y abombadas. Mandíbulas grandes y fuertes, boca robusta, ancha y profunda.
  6. Cuello ancho, musculoso y corto.
  7. Pecho macizo, ancho, grande, profundo, costillas arqueadas y lomo musculado y corto.
  8. Extremidades anteriores paralelas, rectas y robustas y extremidades posteriores muy musculosas, con patas relativamente largas formando un ángulo moderado.

Por tanto, según estas características, deberemos incluir en la lista de perros potencialmente peligrosos las siguientes razas: Dóberman, Bullmastiff, Dogo de Burdeos, Mastín napolitano, Bóxer, Dogo canario, Bull terrier y Dogo del Tíbet. En algunas comunidades, de hecho, dichas razas están ya explícitamente reconocidas como PPP.

  • Cuando nuestro perro posea una marcada conducta agresiva o haya protagonizado algún episodio de agresión a personas u otros perros. En estos casos, será la autoridad competente quien determinará la potencial peligrosidad del perro previo a una denuncia.

 

Un bozal positivizado es una herramienta de trabajo

A pesar de que algunas personas opinan que el uso del bozal podría omitirse en la mayoría de los casos a través de un paciente período de educación canina, lo cierto es que dicho criterio acostumbra a estar asociado con el verdadero deseo de los propietarios de perros, quienes normalmente no quieren que su perro necesite el uso de un bozal. En la mayoría de estos casos, se crea la sensación de estar sometiendo al perro a llevar algo contra su voluntad que le podría impedir actuar de forma natural.

La realidad es que el bozal es un instrumento de trabajo excepcional y necesario en algunos casos que a continuación comentaremos. El objetivo de una correcta positivización del mismo es conseguir que nuestro perro sea capaz de percibir el bozal como nosotros lo hacemos al salir de casa con las gafas de sol puestas. Al principio no suele resultar sencillo que nuestro perro vea el bozal como algo agradable; y es por esto que recomendamos un trabajo de positivización previo a colocar el bozal y salir a la calle con él directamente, pues podríamos estar incomodando al animal y en algunas ocasiones estaríamos dejando la terapia inservible sin obtener los resultados deseados.

Al contrario de lo que mucha gente puede pensar, el equipo de Doggy Time opina de forma tajante que el bozal no es ni debe suponer nunca una forma de castigo. Todo lo contrario, se trata de una herramienta de trabajo para educar a nuestro perro y prevenir situaciones no deseadas.

 

Usos del bozal para nuestro perro

Es posible que nuestro perro pasee de forma adecuada y mantenga siempre una conducta apropiada pero que las visitas al veterinario sean un tormento tanto para él como para nosotros. Si hemos detectado que en dichas situaciones nuestro perro muestra una comportamiento agresivo hacia los profesionales que lo estén manipulando, sería muy recomendable empezar a introducir el bozal para evitar situaciones desagradables.

Por otro lado, además de los casos obligatorios que indica la ley y que hemos indicado más arriba, nuestro perro podría necesitar el uso de un bozal principalmente por mostrar una comportamiento agresivo en algunas situaciones. Dichas comportamientos no deben relacionarse con un perro agresivo per se, dado que sólo acostumbran a aparecer en situaciones en los que nuestro perro se encuentre ante sus inseguridades, ya sea en forma de otros perros o personas corriendo, por ejemplo. Debemos comprender que, a través de su agresividad, nuestro perro está intentando manifestar sus emociones y no sabe cómo hacerlo de manera correcta.

Ante esta clase de situaciones, una vez hemos detectado que nuestro perro muestra un comportamiento agresivo por miedos o frustraciones, principalmente, es altamente aconsejable contactar con un educador canino profesional. Además de toda una serie de medidas que dicho profesional llevará a cabo, sin duda alguna la introducción del bozal será recomendable como medida de seguridad. Una vez elegido el modelo de bozal adecuado y posteriormente positivizado, éste resultará una herramienta indispensable de trabajo con nuestro perro.

By |2019-07-30T10:26:57+02:00junio 12th, 2019|Adiestramiento, De paseo, En positivo|